Las nuevas tecnologías han supuesto un avance trascendental en la forma de vida de nuestro tiempo facilitando y simplificando tareas que en otro tiempo resultaban complejas o de larga ejecución. Nos permiten estar en comunicación permanente o contar con todo tipo de información a tiempo real, sin embargo, el uso excesivo e incontrolado puede producir, en personas vulnerables, un síndrome clínico con características similares a las conocidas “adicciones de sustancias”.
La prevención, especialmente en los grupos más vulnerables (niños y adolescentes) es la intervención más eficaz y eficiente. La frecuente presencia de otras conductas adictivas asociadas al uso excesivo de las nuevas tecnologías obliga a complementar el tratamiento con un abordaje de manera holística.
Ciertas experiencias de la niñez y la adolescencia hacen que sea más fácil “caer” en el consumo de diferentes tipos de drogas o comportamientos. Es por ello, que se hace necesario saber cuáles son estas características que hacen de la adolescencia un período de vulnerabilidad y cuál es el lugar que ocupa la adicción en el mundo de los adolescentes.
¿Cómo saber si soy adicto a las redes sociales?
Para detectar una posible adicción a las redes sociales, podemos basarnos en cuatro características fundamentales para definir esta conducta adictiva:
- Pérdida de control. Algunos adolescentes usan las TIC porque disminuyen sus inhibiciones y los hacen sentir más cómodos en entornos como pueden ser los sociales.
- Fuerte dependencia psicológica.
- Pérdida de interés por otras actividades que en su momento eran gratificantes.
- Interferencias graves en la vida cotidiana. En muchas ocasiones los adolescentes recurren a las TIC para lidiar con cambios que la vida les plantea.
¿Cuáles son los principales síntomas de la adicción a las redes sociales?
A continuación, exponemos unos síntomas comunes en pacientes con adicción a las redes sociales:
- Cambios repentinos de humor.
- Pérdida del autocontrol.
- Bloqueos para iniciar o seguir una conversación.
- Dificultad para mantener relaciones interpersonales.
- Agobio, inseguridad, sensación de vacío, celos y dificultad para decidir.
- Síntomas físicos (como arritmias, opresión en el pecho, falta de aire, sudoración, molestias digestivas y náuseas, entre otras).
- Aislarse de las relaciones cara a cara.
- Pérdida de la noción del tiempo o del espacio debido a la permanencia en redes.
- Privación del sueño.
- Baja en el rendimiento escolar.
- Descuido de responsabilidades o actividades consideradas importantes en el entorno escolar, laboral, social, familiar o de pareja.
- Manifestaciones de euforia, así como pensar y hablar de los temas y circunstancias que suceden entre los conocidos de las redes sociales.
¿Te identificas con alguna? ¿Crees que puedes tener una adicción a las redes sociales?
